El instinto y la razón

La curiosidad creativa conecta el instinto con la razón mientras se nutre de ambos.  


Es el motivador de un proceso de retroalimentación continuo que unos asumen como insumo para producir alimento para el instinto y la razón que habitan en el alma. El arte es el sujeto de una formula donde la curiosidad creativa es un factor determinante para producir infinitos resultados que no requieren explicaciones para su comprensión y disfrute.

Su efectividad es directamente proporcional a la capacidad de generar emociones trascendentes que queden registradas como ladrillos de conocimiento con los que construimos la cultura. 


El arte es entonces la suma de las partes reales de la fantasía con las partes fantásticas de la realidad multiplicado por la curiosidad creativa en una relación exponencial permutable que siempre alterará favorablemente el conmovedor producto final.